
(Antes que nada perdón si he descuidado un poco este blog en cuanto a post y otros en cuanto a comentarios, pero ando loca por la escuela. Dejen que me acostumbre e intentaré que todo regrese a la normalidad xD).
Creo que la mayoría nos enteramos de las declaraciones de Rivarola, afirmando que el Pachuca-Chivas “ya es un clásico”. La verdad no tengo idea de porque dijo semejante barbaridad, puede ser con eso de que los dos se sienten “el equipo de México” ya se convirtió mágicamente en clásico, pero aquí hay que recalcar un dato, que nos trae locos a muchos en este futbol: un partido puede tener una rivalidad importante, mas no por eso es clásico.
Así de simple. Un clásico requiere de historia, de tradición y algunos otros aspectos para ser tal. Hasta donde sé los ÚNICOS clásicos que existen en este país son: Chivas-América, Tigres-Monterrey, América-Cruz Azul y Atlas-Chivas. PUNTO. Todos cumpliendo, algunos más, algunos menos, con los requisitos históricos para ser clásicos. No hay que abaratar la palabra, pero tampoco hay que menospreciar las rivalidades.
Algún sabio del futbol debería de ponerse las pilas y afirmar que todo equipo debe de tener por lo menos una verdadera rivalidad (si no es que alguien ya lo dijo). ¿Qué chiste tiene que tu equipo no gane por lo menos un juego por torneo que enserio te haga saltar de felicidad o que no pierda uno que te haga llorar del coraje? Ejemplo: Pumas-América. A pesar de que tiene algo de historia no creo que este partido sea un clásico… y sin embargo a los pumas pocas cosas nos hacen enojar tanto como perder contra “las wylas”… y a los aficionados americanistas no los hace muy felices perder contra “las gatas”.
Ejemplos de rivalidades hay varios, que bien podría entrar el Chivas-Pachuca en él, y claro, todos los juegos entre los “4 grandes” que no entren en el rubro de “clásicos”. Las rivalidades, aunque no sean clásicos (técnicamente su único requisito de existencia es el “odio deportivo” entre aficionados de ambos equipos), son sanas para el espectáculo. Levantan más expectativa que los juegos normales, económicamente son mejores y los jugadores dan un extra en su desempeño. Son malas, por supuesto, cuando aparecen los típicos desadaptados a hacer relajo entre la afición y cuando hay peleas de barrio en la cancha.
Las rivalidades se deberían de generar de mejor manera en este país, y aprovecharse de igual manera. ¿Cómo es posible que haya equipos que no tengan rivalidades? ¡No puede ser! ¿Dónde está la belleza de este deporte si no hay por lo menos un partido por torneo que te haga vibrar?
Así que hago un llamado doble: un llamado a dejar de abaratar la palabra “clásico”, ya que no cualquier rivalidad cumple con los requisitos para serlo… pero también, dejar de menospreciar las rivalidades por no tener los requisitos para ser clásicos. Los clásicos y las rivalidades tienen la característica de hacer que los jugadores no quieran por nada del mundo perderlos, y esto por lo general resulta benéfico para el espectáculo. ¡Qué vengan más rivalidades! Si se hace rivalidad el Santos-Monterrey o cuando alguno suba o baje el Indios-Xolos, ¡pues que se hagan! Y eso si, clásico o no, rivalidad o no, las actitudes de barrio de jugadores y aficionados siempre estarán fuera de lugar.
PD: Tuve un sueño bien loco en el que el América le ganaba 7-2 a Toluca… pero de seguro solo fue eso, un sueño, porque es imposible que eso pase en la vida real :S
PD2: Síganme en Twitter joer!!! xD Mezcla de babosadas y buena info deportiva y no deportiva en formato micro-blog.
No olviden comentar.
VeRo T