
Paseándome por el foro Pumas Futbol para ver opiniones sobre la ventaja de 1-0 que consiguieron los Pumas en el partido de ida frente a Pachuca encontré una serie de comentarios correspondientes a los famosos villamelones y la reventa.
La afición de Pumas es una gran afición. El estadio siempre muestra una buena entrada y se canta, salta… única en México, la verdad. Es neta, la verdad sonará cursi, pero el Goya es la única porra que se escucha en cualquier estadio, la más famosa de México y cuando vas al estadio y gritas tu primer Goya después del Himno Universitario se te enchina la piel. Yo soy de las que piensa que la verdad la afición de Pumas es la mejor del DF, y le compite y tal vez gana a las aficiones de Monterrey.
Pero bueno, volviendo al tema pasaba por este foro y uno de los aficionados expresaba su disgusto por los revendedores, a lo que le respondían con “hay que apoyar a Pumas en la final” y hasta insultos. Lamento decir que no estoy de acuerdo. Es lamentable la regulación de boletos que se tiene en el futbol mexicano. En los partidos de Pumas siempre hay policías cada dos pasos, y revendedores cada dos pasos también y ni quien les diga nada. Eso en temporada regular. En liguilla por Dios… se regalan gran parte de los boletos a los sindicatos. Con controles y todo, los revendedores se quedan con un porcentaje serio de las entradas. No es justo que quieras comprar un boleto de $200 y resulta que ya no hay y por allá está un revendedor con el fajo de boletos vendiéndolos si bien va en $500 cada uno (eso llegando temprano, sino ya están en $1000 cada uno). Esto mis estimados, viene de adentro, y se llama corrupción. Sindicatos quedándose con muchísimos boletos, directiva haciéndose pato con las ventas, etc. Repito, se llama CORRUPCION. Y resulta increíble que haya gente que se atreva a criticar al que está en contra.
Otro caso de entradas es el de la final del domingo, donde el boleto más barato estará en $600 pesos. La directiva del Pachuca sacó toda clase de pretextos. Que si casi regalaban el jersey, que si no se qué, que no se cual… en fin, lo único que consiguieron es que las dos aficiones, de Pumas y Pachuca, se unieran y merecidamente les mentaran la madre. ¿Con crisis y todo y resulta que el boleto más barato esta en $600? Eso esperando que los boletos no se pierdan en la reventa, que por lo general les aumentan por lo menos el doble.
Estos dos casos son dignos ejemplos de porque nuestro futbol es lo que es. Pensamos que el nivel es una porquería, pero seguimos llenando los estadios y haciendo el futbol lo más visto de la televisión. Pensamos que la selección está jugando asqueroso y seguimos atiborrando el Azteca y dándole ratings récord a las transmisiones. Pensamos que los revendedores son una paria y corrupción por parte de autoridades y directivas y seguimos comprándoles. Pensamos que es un robo que se aumente en un 600% el costo de los boletos para la final y de todas maneras acampamos para conseguir estar ahí. Nuestro futbol es lo que los aficionados hemos hecho que sea. Si es una porquería es porque deja más dinero y cómo nos quejamos pero no lo hacemos ver. Nuestro país lamentablemente tiene el futbol que se merece.
Si yo estoy en una final, sea cuando sea, con quien sea y contra quien sea, les aseguro que si estoy en un lugar de $200, $300 o $400 es porque pague $200, $300 o $400, no el doble a un revendedor. Si pago $100 pesos durante la temporada de ninguna manera voy a pagar $600 pesos en la final. Es obvio que son más caros los boletos, ¿pero un 600%?.
Ambas situaciones apestan, pero nosotros las permitimos. Y no solo “ambas”, sino todos los ejemplos que puse. Sonará feo, pero “el listo vive hasta que el pendejo lo permite”.
Di no a la reventa, más vale ver el juego en el sillón que fomentar la corrupción.
No olviden comentar.
VeRo T