En estas 3 semanas los aficionados pumas hemos tenido que soportar 3 juegos atroces de nuestro amado equipo, que siendo sinceros, da asco. Si, es mi equipo, y no debería decir que da asco, pero pues ¡da asco!
Semana 1, contra Atlas. El equipo no jugó del todo bien, pero por genialidades encontró el gol en el pie de Pablo Barrera en dos ocasiones, logrando un resultado de 2-0 que no indica que Pumas dio un gran partido. Semana 2, “los 3 puntos perdidos de siempre” no lo fueron en esta ocasión, pero lejos de rescatar 1 punto contra el equipo que siempre nos da dolor de cabeza, queda la impresión de que de haber presionado un poco más, el partido se podía haber ganado; lejos de rescatar 1 punto parece ser que dejamos escapar 2.
Y ante Toluca… bueno, fue el colmo. Yo ya estoy harta, y no es de este torneo. Hace dos, cuando Pumas fue campeón, fue sorpresivo. Y no lo fue por la defensa, que callada pero fue la mejor del torneo; ni por el medio campo, con hombres de calidad como Castro y Leandro, después un Jehú que cumplió con su papel; el problema tampoco era detrás de los delanteros, donde durante el torneo Barrera y Morales (antes de lesionarse) dejaron un buen sabor de boca. No, la sorpresa fue porque nadie se esperaba que un equipo con NULA delantera venciera. Si Pumas ganó esa final, fue porque POR UNA VEZ EN EL TORNEO, los delanteros de Pumas, Dante, Bravo y Palencia, se dedicaron a anotar.
Pero de eso ha pasado un año. Palencia le echa ganas como nadie, peleando cada balón, pero no hay gol. Bravo hace buenas jugadas, pero a la hora de decidir, lo hace mal y no hay gol. Y Dante… bueno, al ser el 9 del equipo el peso de los goles cae en él, Y NO HAY GOL. Las fallas son cada vez más ridículas, y es notable que ninguno de la actual delantera Puma es capaz de hacer algo para anotar un gol.
Esta es la razón por la que yo no me trago la codez de la directiva que disfraza de “oportunidad a la cantera”, porque si en realidad le dieran oportunidad a la cantera, tendríamos algún delantero canterano ocupando aquella posición en la que Pumas tiene tantos grandes en la historia. Sólo en Pumas Morelos, filial Puma de la liga de Ascenso, hay 5 jóvenes delanteros canteranos esperando ver esa dichosa “oportunidad a la cantera” que tanto pregona la directiva cuando cierra la cartera cada mercado de traspasos. Además, están los delanteros de los equipos juveniles sub-17 y sub-20, que cuentan con más de un seleccionado nacional en sus respectivas categorías.
El sistema que usa el Tuca, de atacar con temor y no muy convencidos, no es agradable, y va en contra de la filosofía del club, pero en estos 3 partidos las oportunidades se han generado, el problema es que no hay nadie que las concrete. Se tiene que dejar de atacar ratoneramente, aventando balones a ver si a Barrera se le ocurre hacer una genialidad o si los planetas están alineados con tal suerte que por fin Dante meterá una, pero YA ESTUVO de que canteranos jueguen en la liga de Ascenso para que los delanteros del equipo de Primera División no hagan nada.
¿Qué han hecho Dante López y Martín Bravo para tener un lugar en el equipo de Primera División que no hayan hecho los delanteros canteranos? ¿Anotar muchos goles? ¿Contribuir en gran manera a que el equipo siempre clasifique como favorito a la liguilla? En lo que a mí concierne, y supongo que muchos compañeros pumas pensarán igual, López y Bravo han hecho lo mismo que los canteranos: NADA, la diferencia obvia es que los canteranos están calentando banca y ellos están en la cancha, en ocasiones como titulares.
Directiva, Tuca, si según ustedes le dan oportunidad a la cantera, DEJEN JUGAR A LOS DELANTEROS CANTERANOS. ¿Qué, la cantera no ha demostrado históricamente que produce buenos delanteros? ¿Qué hoy en día el equipo no se sostiene por canteranos en otras posiciones donde SI les dan oportunidad? ¿Qué se va a perder por sentar a López y a Bravo? ¿Sus goles por montones? ¿Sus grandiosas aportaciones al juego del equipo? No sean ridículos, la primera división no es lugar para cualquiera, pero peor no lo pueden hacer.
No olviden comentar y por Dios, dejen de cantar el “Cómo no te voy a querer”. Una cosa es apoyar al equipo en buenas y en las malas y otra ser tan conformistas y ciegos.
VeRo T



